El vestidor de un hombre (todo enterito para él sólo, que placer!!!!!).

El vestidor de un hombre (todo enterito para él sólo, que placer!!!!!).

  •  Hoy me tocó hacer el vestidor de un hombre. (Haré toda su casa en los próximos días, estoy en mi salsa!).

  •  Estaba bien cuando llegué? Podríamos decir que sí, excepto por las perchas, que eran todas distintas, muchas cosas sueltas (no me gustan las cosas sueltas, parecen perdidas, abandonadas, olvidadas) y un orden sin criterio de búsqueda.

  •  Parece una pavada, pero el criterio para ordenar un espacio, es lo nro. 1.

  •  La ropa de vestir, se separa de la ropa sport. No va todo mezclado. La ropa larga, o se cuelga doblada en una percha si se puede, o va con la ropa larga. No colgamos: corto, largo, corto.

  •  La ropa abrigada, se separa de la más liviana.

  •  Los colores se agrupan, tratando de ir del más claro al más oscuro, no se mezclan todos. El negro, no va al lado del celeste, por dar un ejemplo. Va al lado del blanco por opuesto, del gris o del marrón.

  •  Si tengo un perchero arriba y otro abajo, trato de colgar arriba las partes de arriba y abajo las partes de abajo. .

  •  Atrás los abrigos y adelante las prendas más livianas.

  •  Cierro cierres, abrocho botones (porque los cuellos de camisas se deforman si no lo hacemos), emprolijo cada prenda todo lo que puedo emprolijar. Hago de más, no de menos.

  •  Paso bien los cordones, no dejo uno largo y otro corto, los ajusto, y luego les hago una vuelta y los guardo dentro del zapato: para que no arrastren.

  •  La ropa interior, las medias y los pijamas, los doblo como si fueran de un rey, porque así me gusta hacer sentir a mis clientes: Reyes.

  •  Sí, exagero. Porque me encanta dar todo en cada organización. .

  •  Si doblo una prenda, y no queda perfecta, la vuelvo a doblar hasta que quede perfecta. .

  •  Si algo no me convence, ya sea por lo estético o lo funcional, lo pienso y le doy vueltas hasta que me convenza. Ambas cosas deben cerrar.

  •  “Es práctico”, pero es un injerto: no sirve. “Queda divino”, pero nos complica la existencia, tampoco.

  •  Es la combinación perfecta. Entre visualmente placentero y funcionalmente práctico.

  •  Sentirnos un rey en nuestra propia casa, no está buenísimo?!.

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