El poder de la acción.

El poder de la acción.

  •  Todos sabemos lo que nos gusta y lo que no, o al menos eso creemos.

  •  Todos nos damos cuenta cuando algo no está bueno o no fluye y nos complica la existencia.

  •  Todos nos creemos que nadie mejor que nosotros para hacerlo.

  •  Sin embargo, a veces, está bueno rendirse, al menos, por un rato.

  •  Cada día, cuando llego a una nueva casa, a un nuevo cliente, a una nueva vida, es muy fuerte, ya se los he dicho.

  •  Conocer, mirar, evaluar, llegar a un acuerdo, y transformar.

  •  Transformar un espacio ajeno, íntimo, con años de historia, no es fácil. Ni para mi cliente, ni para mí. Es entrega pura de ambos lados.

  •  Es una negociación constante. Es alegría x un lado, de poder cambiar para mejor, pero muy movilizante para quién se entrega, por todo lo que deja atrás. No sólo x lo material, sino mucho más, por el cambio que esto generará desde hoy para adelante.

  •  Somos reacios al cambio x naturaleza. Si siempre lo hicimos así, y tan mal no nos fue, x qué cambiar? Para qué? Para quién?

  •  No quiero, ni es mi intención, convencerlos de nada. Sólo les muestro una forma mejor, para mí, de hacer las cosas. Una manera más eficiente de hacerlas.

  •  Lleva esfuerzo? Por supuesto. Lleva tiempo? Obvio. Es un cambio de hábitos de una vez y para siempre.

  •  Pero una vez que empezamos, que nos entregamos a éste cambio, y confiamos en que podemos hacerlo mejor, les aseguro que al mismo tiempo, empezamos a sentirnos diferente. .

  •  Porque liberarnos de trabas, imposiciones, y modos anti funcionales, de años que tenemos de hacer las cosas de determinada manera, que ni sabemos por qué, pero nos hemos ido acostumbrando, nos genera una adrenalina increíble. .

  •  Así que basta de lamentos y yo no puedo o no sé x dónde empezar, y empecemos. No importa por dónde, lo importante es empezar de una vez por todas, y darnos cuenta, que se puede, que sólo era cuestión de tomar la decisión y accionar. Porque lo hacemos por y para nosotros. Nada más.