La Habitación (de un hotel)

La Habitación (de un hotel)

La Habitación (de un hotel). La Cama Perfecta. Mesas de luz: NO son una despensa ni un botiquín. ¿El acolchado debe hacer juego con las cortinas? Definitivamente NO. ¿Cada cuántos días se deben cambiar las sabanas? ¿Dónde guardo el piyama?

La habitación es uno de los lugares más importantes de nuestra casa, aquí comenzamos y terminamos nuestro día. Este debe estar limpio y ordenado, para que lo primero y lo último que veamos nos de tranquilidad.

1. Cómo se hace la cama perfecta. Me gusta la cama recién hecha, con sábanas limpias y planchadas. Detesto las sabanas arrugadas, por lo que suelo cambiarlas cada tres o cuatro dias, además de no dejar que nadie se tire en ellas luego de hacerla, obvio. Me gusta entrar a una habitación y ver la cama impecable, como cuando llego a un hotel. Prefiero las sabanas lisas, o con tramas del mismo color, los colores neutros, que me permiten cambiar las fundas de las almohadas entre sí. Entonces puedo armar la cama con unas sabanas de color crudas y jugar con las fundas de las almohadas, colocando sobre las crudas (que hacen juego con la sabana), por ej. Unas beige o al revés.

2. Mesas de luz: una buena lámpara, un reloj, unos libros y dependerá de cuán grande sea para agregar un portarretratos o una bandeja pequeña para dejar allí el reloj de pulsera, un anillo o algún otro ítem que solemos quitarnos por la noche y precisamos por la mañana. Muchos de nosotros solemos dejar o apoyar ( y olvidar) diversos ítems y objetos sobre la mesa de luz. Estos son muy diversos, van desde medicamentos , papeles de trabajo y una taza de café, hasta un cepillo de pelo, cremas y juguetes de los niños. Por las noches, cuando nos acostamos, buscamos relajarnos, por las mañanas, cuando nos levantamos, queremos empezar nuestro día frescos, livianos. Si miramos a nuestro alrededor y vemos desorden, remedios y objetos que nada tienen que ver con nuestro descanso, estaremos terminando y comenzando nuestro día abrumados por objetos y desorden postergado que nada tienen que ver con lo que buscamos en una habitación (de hotel): armonía y relax.

3. Almohadas: fundamentales para nuestro buen descanso. Prefiero tener, prolijamente enfundadas, varias almohadas escalonadas a llenar la cama de almohadones que debemos quitar todas las noches.

4. El acolchado: éste debe estar en perfectas condiciones, ya que viste la cama. Les sugiero que elijan colores claros y lisos para el mismo, así convive con cualquier juego de sábanas que vayamos a usar. Podemos contar con 2 covers (fundas para cubrir el acolchado), esto nos ayudará a protegerlo de polución y manchas y cuando ponemos a lavar un cover tendremos otro para reemplazarlo y que nuestra cama esté siempre impecable.

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5. En cuanto a si deben a hacer juego el acolchado y las cortinas, mi opinión es que no. En primer lugar, porque es más factible cambiar el juego de cama que las cortinas, ya que el primero lo lavamos con más frecuencia, se desgasta más por su uso cotidiano (lo cual altera su color), y podemos contar con varias fundas distintas. En cambio, las cortinas, como no están en contacto con nuestro cuerpo, solemos lavarlas o limpiarlas dos veces por año, por lo tanto duran mucho más, no es algo que lo estamos colgando y descolgando. Por estas razones, sugiero colores neutros, cálidos y lisos, para que convivan en total armonía, y una cosa no me ate a la otra. Tener todo haciendo juego me limita a cambiar una u otra cosa. Además de que me da la sensación de empaste y una cobertura de torta glaseada.

6. Sillón, silla o perchero? Cada uno cumple una función diferente. Dependerá del espacio que tengamos para elegir que poner. Si el espacio es pequeño, pondremos solo el perchero o una silla. Si el espacio es amplio podemos poner unos pequeños sillones o banqueta. Y si el espacio es verdaderamente amplio, podremos hasta agregar una mesita de café, y armar así un pequeño living en la habitación. En ninguna opción se admite la ropa tirada, bolsas, papeles, etc. Solo en el perchero podemos dejar por un rato, lo que usamos ese día, hasta el momento de guardarlo o llevarlo al lavadero.

7. El piyama que usamos cada día, ¿dónde lo guardamos? La mayoría de la gente, cuando no lo pone a lavar, suele dejarlo debajo de la almohada, eso, para mí, es como dejar las medias dentro de los zapatos.