Mi casa está detonada.

Mi casa está detonada.

Cómo llegamos a eso? Qué nos pasó?

  •  No estoy nunca.

  •  Tuve un bebé.

  •  No puedo tirar nada.

  •  Me guardan todo en cualquier lado.

  •  Me mudé. (Hace un año).

    .

    EXCUSAS EXCUSAS EXCUSAS.

    .

  •  Una cosa es un espacio desordenado y otra muy distinta es una casa abandonada.

  •  Un espacio desordenado puede tenerlo cualquiera. Una casa detonada no.

  •  Nuestra casa, nuestro hogar, nuestro lugar, donde despertamos, comemos, tenemos nuestras cosas y nos dormimos, debemos cuidarlo. Habla única y exclusivamente de nosotros.

  •  De quienes somos, nuestros hábitos, nuestros gustos, nuestra forma de ser.

  •  Si tenemos una familia, más aún. Quiero que mis hijos aprendan buenos hábitos de convivencia, que disfruten de estar en su casa, que aprendan a cuidar las cosas, que valoren el esfuerzo que lleva una casa ordenada.

  •  Una casa ordenada nos da seguridad. Nos da ganas de volver cada día, de mostrarla y de vivirla.

  •  Volver a casa debe ser un bálsamo a nuestro día y no un lamento más.

  •  “Si venís a mi casa te da un infarto” no es gracioso, es para pensarlo enserio y accionar ya. Porque por suerte, es algo que podemos cambiar, no queda así para siempre, si queremos hacerlo, obvio.

  •  Ojo, no digo que una casa ordenada es fácil. Lleva mucho esfuerzo diario y constante. Es como ir al gimnasio. Mínimo 3 veces x semana.

    Sino, empezamos a ir cada vez menos hasta que abandonamos. Y cuando abandonamos, cuesta mucho volver.

  •  Yo no voy al gimnasio, aunque debería, pero hago toda clase de ejercicios en casa (y en las de mis clientes). Tengo un montón de rutinas diarias de orden que intento inculcarles cada día.

  •  Desde antes de apagar las luces cada noche, cuando me levanto cada mañana y cuando vuelvo a casa cada tarde. .

  •  Porque armarnos una rutina, si es para mejorar, está buenísimo.

  •  Ahora me voy a hacer mi recorrida nocturna, para ver que todo esté en su lugar. Desde los dispositivos cargando para mañana hasta la ropa ordenada. Sí, me gusta irme a dormir y amanecer con mi casa ordenada.

    Porque mi casa soy yo.